viernes, 10 de diciembre de 2010

MachuPicchu

Es una tarea compleja hacer una selección de fotografías de un lugar conocido, es fácil caer en lo tópicos. Aún así me tiro al ruedo y os dejo esta selección como final de serie. Se que ha sido una serie muy larga y os agradezco la paciencia, comentarios y visitas. Para mí ha sido como volver de nuevo allí y recorrer cada lugar, cada rincón, con la facilidad de lo virtual, con la satisfacción que produce revisar las fotografías y con el placer de compartir un viaje inolvidable.

Lugar de la toma: Perú, agosto 2010.
Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.








miércoles, 8 de diciembre de 2010

Todo camino tiene un fin







A las 5:30 abandonábamos el campamento de Wiñaywayna. La distancia que nos separa del Machu Picchu es ya corta y el objetivo era llegar con las primeras luces del día a la Puerta del Sol (IntiPunku), donde el espectáculo de los rayos incidiendo en los restos arqueológicos es sobrecogedor.
La ruta tocaba a su fin, aunque quizás el camino en sí no acabe nunca, tal vez sea éste el verdadero objetivo del trekking, la experiencia del camino, y la llegada al Machu Picchu sea tan sólo la anécdota, el broche final.
Según escribo estas líneas recuerdo cada instante, cada esfuerzo, cada alegría y cada pesar. Se que mereció la pena.


miércoles, 1 de diciembre de 2010

Entre las nubes y la selva




Según nos adentramos en las montañas la selva se espesa, los caminos se empinan y las escaleras de piedra se suceden. Ascendemos hasta cotas inimaginables con el mismo esfuerzo que perdemos altura, siempre en un constante ascenso y descenso. Comenzamos ya hace tanto tiempo, ...en el camino el tiempo se rige por constantes muy diferentes, medido en necesidades básicas..., Pistacucho (2650 m.s.n.m.) fue el punto de partida, el célebre kilómetro 82 de la ruta, cuatro días por delante y 45 km nos separaban de Intipunku, la entrada al Machu Picchu (2400 m.s.n.m.). Por medio el temible Warmiwañusca con sus 4215 metros o los interminables escalones hasta llegar a Wiñaywayna. No me planteo una meta final, tan sólo el próximo collado, respirando el momento, saboreando el esfuerzo teñido de inmensa naturaleza.

Lugar de la toma: Perú, agosto 2010.
Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.