lunes, 13 de julio de 2009

Fecha de caducidad



Creo que ya lo sabéis. Los espejos son mi debilidad. Me valgo de ellos para, en plan traicionero, hacer robados, observar la escena sin llamar en exceso la atención, y disparar.
Pero también son la entrada a la realidad reflejada, como si se tratara de la opinión visual de una tercera persona, alguien a quien no conozco y de quien no puedo esperar explicación alguna, tan sólo "su" mirada.
Los espejos me dividen los tiempos y los espacios, devuelven siempre su propia versión de las cosas, son completamente subjetivos.
Si no fuera así ... ¿como es posible ver el reflejo de una escena cotidiana de verano, en un escaparate de invierno?. Y os aseguro, que no es un fotomontaje.
O eso, o el mazapán y otros dulces de navidad, de esas cajas que muestra el escaparate, está duro como piedras.

Esto me recuerda que siempre debo mirar la fecha de caducidad.

Nikon D70s. Objetivo 50 mm f/1.4G. Diafragma f/8. Obturación 1/160s. ISO 200.

sábado, 11 de julio de 2009

Rumor de alta mar



Hay lugares infinitos, lugares donde me gustaría estar perdido por siempre y encontrarme de vez en vez.
Lugares donde el ruido es tan sólo el rumor del viento meciendo la ropa tendida, donde las aglomeraciones se limitan a un puñado de pequeñas embarcaciones de pesca esperando a la próxima salida.
Lugares donde el silencio es una realidad tranquilizadora, una verdad relajante.
Esos lugares con los que sueño de 8:30 a 8:45 de la mañana, en medio del vagón de cercanías, entre otros tantos, justo antes de que llegue a la estación y el aroma de alta mar se desvanezca al abrir las puertas.

Ya queda menos para las vacaciones, ¿acaso se nota que las necesito?

Nikon D70s. Objetivo 12-24 mm f/4G. Focal 12 mm. Diafragma f/10. Obturación 1/200s. ISO 200.

jueves, 9 de julio de 2009

Estación de Sol (en parte)



Vivimos un capitalismo que ha llegado a una etapa de canibalismo sin precedentes, lo devora todo. Por supuesto, ladrillo, acero y cemento, pero también, a las personas y los recursos naturales, que sin duda son finitos, y a los que el sistema está empujando a límites de sufrimiento insospechados.

No dudo que tanta infraestructura en las grandes ciudades, y Madrid evidentemente lo es, sea beneficioso para el sufrido ciudadano, no dudo de la utilidad de los enormes intercambiadores de transporte, las carreteras de circunvalación, las nuevas "ciudades" proyectadas en la periferia, las polémicas remodelaciones de zonas céntricas, la construcción sin descanso de nuevos centros comerciales ... y así un largo etcétera.

Pero reconozco que toda esta vorágine destructora, consumista y depredadora, me sobrepasa. Todo nos lo hacen ver complejo, como un puzzle imposible de descifrar, y lo que es peor, nos lo creemos, lo asumimos como una necesidad social, algo vital, ... complejo pero vital.
Y cada vez lo entiendo menos.

Nueva estación (intercambiador) de Sol en Madrid, o al menos parte de ella.

Nikon D70s. Objetivo 50 mm f/1,4D. Diafragma f/16. Obturación 1/80s. ISO 200.