martes, 21 de julio de 2009

Puro hielo



En estos momentos me encuentro ultimando los preparativos de un nuevo viaje. Aprovechando el período vacacional, el próximo día 1 de Agosto salimos (Teresa y yo) con destino la Patagonia Argentina, aunque pasaremos a Chile para disfrutar unos días de las Torres de Paine, casi la totalidad del viaje transcurre por tierras argentinas.

Lo peor es aclimatarse al invierno austral. Salimos de Madrid en plena canícula y trece horas después nos plantamos en medio del crudo invierno.

Y para ir cogiendo la temperatura adecuada, he pensado que nada mejor que cambiar de aires fotográficos, dejar atrás las soleadas playas de Fuerteventura y desplazarnos más al norte, mucho más al norte, donde la inmensidad no es un simple adjetivo, donde sentirse pionero es casi una obligación.

En 2006 viajamos a Alaska, hicimos un recorrido en auto-caravana por aquel estado.
En los próximos días iré subiendo alguna fotografía de aquella aventura. Y como por algo tengo que empezar, nada mejor que puro hielo.

Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. Focal 18 mm. Diafragma f/6,3. Obturación 1/640s. ISO 200.

domingo, 19 de julio de 2009

Con toda naturalidad



Lo cotidiano frente a la maestría del trabajo de encargo. Me ha sorprendido gratamente la faceta, para mi por completo desconocida, de Annie Leibovitz (Sala Alcalá 31, Madrid, Photoespaña 2009), para fotografiar la esencia de la intimidad. Una exposición imprescindible, que sin olvidar algunos de sus trabajos más representativos como retratista mundialmente reconocida, se detiene pausadamente en la vida de la fotógrafa. Una cuidada selección realizada por la propia autora, donde me llama la atención especialmente, la forma de fotografiar a sus familiares y amigos. Momentos cotidianos, sutiles, delicados, trágicos, terribles, se mezclan con toda naturalidad para deleite de todo aquel que quiera disfrutar con las fotografías de toda una vida.

La Sala Alcalá 31 tiene más vigilancia y medidas de seguridad que el propio Pentágono. La Comunidad de Madrid se ha volcado con esta sala de exposiciones, creo sinceramente que en el subsuelo de este edificio se cuece algo gordo ... pura teoría de la conspiración ¡!. La cámara, ... ni se me ocurrió llevarla.

Nikon D200. Objetivo 17-50 mm f/2,8G. Focal 50 mm. Diafragma f/6,3. Obturación 1/100s. ISO 800.

jueves, 16 de julio de 2009

Esperando la marea



Hay vidas y momentos vividos envidiables. Instantes en los que el paso del tiempo no es ya inapreciable, además es que no reviste importancia alguna. Las prisas, perdón, ¿qué significado tiene esa palabra?. Si efectivamente, hay afortunados que ni consideran las prisas o los plazos de entrega o el “recorte de tiempos”, el “solapamiento de procesos”..., en fin una ingente cantidad de eufemismos que esconden algo mucho más claro y conciso, la angustia y la histeria de una vida que galopa a lomos de caballo desbocado.
Permitidme que me baje (bueno casi que me tengo que tirar) en este momento, aquí, en esta playa de Fuerteventura, donde nadie conoce el término “urgente” y las prisas, afortunadamente, aún no han llegado.

Nikon D70s. Objetivo 17-50 mm f/2.8G. Focal 36 mm. Diafragma f/13. Obturación 1/400s. ISO 200.