jueves, 30 de julio de 2009

Osos y otras especies















Estacionar la auto-caravana en las zonas de acampada en medio del bosque fue uno de los auténticos placeres de este viaje. Te sientes en medio de la naturaleza, y aunque los servicios son extremadamente escasos, en ocasiones reducidos a una simple letrina, se compensa con la sensación de libertad que produce. En lugares así es donde nos fue más fácil observar caribous, nutrias de mar, moose (alce de Alaska) y ....¡osos!.
Cuando tienes un oso grizzly en frente a unos escasos 100 metros, mirándote, os aseguro que el subidón de adrenalina no lo supera ningún deporte de aventura, por mucho riesgo que entrañe su práctica.
Lamentablemente no estuve muy acertado con la cámara. En ocasiones me temblaba el pulso por pura emoción y en otras ocasiones me temblaba por ... en fin me temblaba.

Alberto, esta entrada va por ti, que la disfrutes chaval.

Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. ISO 200.

martes, 28 de julio de 2009

Desde el aire, a la altura de las montañas











Alaska es la viva expresión de la naturaleza en esencia pura. La enormidad de su territorio, casi virgen, y lo limitado de la red de carreteras, obliga, en más de una ocasión, a utilizar los taxis aéreos, pequeñas avionetas preparadas para despegar y tomar tierra en casi cualquier lugar.

Wrangell - St Elias, National Park es frontera natural con Canadá, sobre volarlo en uno de esos aparatos es toda una experiencia de las que no se olvidan jamás. Sentir el frío cuando rozas sus cumbres, te hace pensar que con tan sólo alargar la mano podría acariciar sus nieves perpetuas, o tal vez, peinar con los dedos alguna de las colas de agua de las inmensas cascadas. Todo al alcance de la vista, todo para engrandecer el alma.

Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. ISO 200.

domingo, 26 de julio de 2009

Prince William Sound









Desde la pequeña ciudad pesquera de Valdez en el sur de Alaska, partimos en embarcación para recorrer la bahía de Prince William. El día amaneció con una intensa niebla que fue disipándose según nos alejábamos de Valdez. Nuestro objetivo era avistar ballenas. Tengo que decir que nos quedamos con las ganas, al menos de ver la gran ballena gris, otras especies si pudimos ver, pero la ballena gris y la orca quedaron en espera de próximos viajes. Aún así fue un día que quedó grabado en nuestro recuerdo, por el paisaje, por la quietud de sus pequeñas islas, por el mar, en calma total, y por el intenso frío que hacía, sobre todo cuando navegábamos entre los glaciares que escupían sus enormes lenguas de hielo al mar, pausadamente, sin descanso.

Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. ISO 200.