martes, 22 de septiembre de 2009

Buscando el mensaje



Demasiada gente, sólo gente, tanta gente. Pasan, miran, deambulan, consumen, ávidos de contenidos huecos, de grandilocuentes mensajes vacíos, de tecnología puntera, ceros y unos, al servicio de una ¿nueva? estética. Tendencias, modernidad, plasticidad, nadie entiende, pocos comprenden el sentido, algunos interpretan el mensaje. ¿Mensaje?, ¿qué mensaje?, ¿qué contenido?. Formas, colores, luz y sonido al servicio de la estética. ¡Ah!, ¡que sólo es un divertimento!, un juego, un guiño buscando la complicidad. ¿La complicidad con qué?. ¿Con su pose de divo, acaso?. Nosotros aquí, disfrutando de su creación, consumiendo su creación, aplaudiendo su creación, pero sin entenderla, sin comprenderla. Nosotros aquí, alejados de la creación, tan sólo nos permiten su voraz consumo. Gente, mucha gente, sólo gente, tanta gente. Disparo.

Tal vez no haya sabido formular las preguntas adecuadas.

Nikon D200. Objetivo 12-24 f/4G. Focal 14 mm. Diafragma f/14. Obturación 1/1,6s. ISO 200. Flash.

domingo, 20 de septiembre de 2009

La Noche en Blanco



Es un evento cultural multidisciplinar donde, durante la pasada noche del sábado a la madrugada del domingo, el arte y la cultura salen a las calles del centro de Madrid, abriendo museos, salas, teatros, donde se ofrecen perfomances, mimos, música, iluminación, vídeo-arte, ... las calles se llenan de gentes y todos disfrutan de una larga noche de arte y cultura.

Esto vendría a ser una definición, más o menos oficial.

Ahora escribiendo este post, me cuesta dar una opinión sobre La Noche en Blanco. No quiero ser malinterpretado, pero creedme si os digo, que tamaño despropósito y tomadura de pelo, hacía tiempo que no veía. Además con éxito multitudinario y reincidente, pues se viene repitiendo en los últimos años.

Igual el rarito soy yo.

Nikon D200. Objetivo 12-24 f/4G. Focal 14 mm. Diafragma f/7,1. Obturación 1/1,3s. ISO 200.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Mis recuerdos



De nuevo cruzábamos la pista de acceso al Parque de las Torres del Paine, esta vez de regreso, dirección El Calafate. Amanecía en las interminables llanuras patagónicas, y admirando el paisaje, me veía incapaz de contener la melancolía y cierto atisbo de tristeza. Mirando por la ventana del bus, con la vista perdida y los recuerdos, revoltosos, jugueteando entre mis pensamientos, los últimos días pasaban delante de mí como flashback, nítidos y precisos.

Al día siguiente cogeríamos un vuelo dirección Buenos Aires. Al final dejaríamos atrás el Gran Sur, La Patagonia y Tierra de Fuego. 20 días muy intensos, llenos de emociones y buenas sensaciones.
Se que voy ha volver. Si tenéis la oportunidad de visitar esta parte del mundo, igualmente sabréis que volveréis. Es así de sencillo, engancha.

Seguiré subiendo fotografías de estos lugares, ya de una manera alterna, más que nada por dar por finalizada la serie. También os contaré, a través de imágenes, mis impresiones sobre Buenos Aires. Ahora os dejo con uno de mis últimos recuerdos del viaje. Gracias por seguirme todos estos días.

Nikon D200. Objetivo 17-50 f/2,8G. Focal 34 mm. Diafragma f/5. Obturación 1/200s. ISO 100.