lunes, 22 de noviembre de 2010

Iniciar un nuevo camino








Un buen día decidimos dejar atrás Cuzco. Abandonar las comodidades (que rápido nos acostumbramos a ellas) y volver ha cargar con la mochila, la cámara y la ilusión de lo desconocido. Oímos hablar de las rutas que serpenteando entre las montañas llegaban al Machu Pichu, la ciudad perdida, el lugar sagrado que permaneció oculto para los conquistadores españoles, un mito hecho realidad. Tanto habíamos leído y oído sobre esas rutas, que decidimos embarcarnos en un Trekking que durante 4 días nos adentraría en el corazón de los Andes hasta llevarnos a la Puerta del Sol, la antigua entrada que utilizaban los Incas para acceder al santuario.
La ruta se presentaba dura, con desniveles que alcanzaban los 1200 metros y ascensiones a collados de 4200 metros. Intenso frío en las primeras noches y suavizándose la temperatura según abandonábamos el clima altiplánico y nos adentrábamos en la selva.
La aventura, de nuevo, estaba servida.

Lugar de la toma: Perú, agosto 2010.
Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.



sábado, 20 de noviembre de 2010

Felicidad, qué bonito nombre tienes.



Un 90% de los españoles se consideran felices, ligeramente por encima de la media del resto de los europeos, según afirman distintos organismos que se encargan de  medir estos niveles. Bueno incluso existe el instituto Coca-Cola de la felicidad, ya sabéis, “la chispa de la vida”, encargado de hacernos aún más felices si cabe.
Me pregunto quien de los encuestados diría que es infeliz. Ese 10% oscuro y gris, infeliz del todo, qué valor confesarlo: “yo soy infeliz”, ¡toma ya!, con lo bien que marchaba la encuesta.
Pero quién en una encuesta de una rimbombante agencia europea, tiene las napias de reconocer que es infeliz. La felicidad es un medio de autodefensa natural contra las agresiones externas. Todos somos felices, de echo es más fácil retener los episodios de felicidad que las angustias pasadas.

Pero amigos míos, por más que lo intento me es imposible ser feliz cuando ojeo el periódico, noticia tras noticia, qué si los putos mercados, la necesidad de más ajustes, los despropósitos de los políticos, que si el Gürtel, las animadas elecciones catalanas con vídeo juegos y todo... estos últimos días acuso una mezcla preocupante de infelicidad, ira y bochorno ante la penúltima agresión al pueblo saharaui. Desde este humilde blog quiero expresarles todo mi apoyo y solidaridad.

Y es que estoy seguro que el pueblo saharaui también es feliz. A la vez que felices son las gentes de Cuzco. Me sorprendió comprobar como cada fin de semana hay una festividad que celebrar, con desfiles, procesiones y demás parafernalia. Las noches se transforman, entre fuegos, griterío y música, en alegría y aparente diversión.

Y ante tanta felicidad y bienestar personal, ¿qué sentido tiene la protesta?. Ninguno. ¿Qué sentido tiene transformar una realidad social en la que nos sentimos felices?. Ninguno, claro. Igual hemos alcanzado “un mundo feliz”, la utopía. Y yo sin darme cuenta.


Lugar de la toma: Perú, agosto 2010.
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martes, 16 de noviembre de 2010

Imperfectas razones





 Porque las ciudades no sólo se hacen de piedra y ladrillo.

Lugar de la toma: Perú, agosto 2010.
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