domingo, 31 de octubre de 2010
Las dos torres
Me pregunto si este tipo de viajes sirven para algo.
Servir ..., no me gusta nada esta palabra, viaje útil..., sí, prefiero este término.
Un viaje es parte de uno mismo en el momento en que se selecciona un destino donde crees que serás feliz, en el amplio sentido de la palabra; la felicidad puede venir de la mano de la diversión, del conocimiento, del contacto con culturas ajenas..., por eso creo que un viaje debe de tener utilidad.
Hacía bastantes días (parecían meses) que habíamos comenzado en el norte de Chile y esta pequeña aventura ya había colmado todas mis expectativas.
Pero Perú aún nos tenía que mostrar su faceta histórica y cultural, su posición como cuna de la civilización en Sudamérica.
Comenzó haciéndolo en la ciudad de Puno rodeada de vestigios precolombinos y del dominio Inca. Las Chullpas de carácter funerario que se utilizarían como enterramiento y culto a los muertos (las fotografías pertenecen a las de Sillastani), serían nuestra puerta de entrada a este apasionante mundo Inca.
Lugar de la toma: Perú, agosto 2010.
Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
jueves, 28 de octubre de 2010
Detalles que cuentan
En respuesta a algunas dudas que me plateáis, quisiera comentar lo siguiente:
Como muchos otros destinos fuera de los circuitos más trillados, un viaje por el altiplano no es un paseo sencillo, son muchas cosas las que hay que preparar y algún que otro problema que resolver sobre la marcha. La climatología es dura, la altura puede llegar ha causar estragos; con transportes y alojamientos, en más ocasiones de las deseables, precarios; las diferentes costumbres gastronómicas, etc... Aún así es recomendable cien por cien, no sólo por las inmensas posibilidades fotográficas, sino por las posibilidades humanas.
En cuanto a nuestra afición fotográfica (muchas veces una obsesión), deciros que una vez que te centras, ya adaptado a la altura, el poder de atracción del lugar resulta irresistible. La verdad es que ahora selecciono mucho y normalmente llevo una idea general del tipo de fotografía que quiero hacer, pero con flexibilidad, ya que las circunstancias pueden llegar ha ser muy cambiantes.
En este viaje he utilizado preferentemente un zoom 24-70 muy luminoso, especialmente para sacar grupos en su ambiente, incluso algún “robado”; no es tan aparatoso y resulta más fácil pasar inadvertido con él. Mi estrategia es deambular un rato por la zona, observar y que me vean. Si puedo sentarme en un banco o acercarme a un puesto o corrillo, pues mejor, luego tomo la foto, cuando ya están acostumbrados a mi presencia y “pasan” un poco de mi. Completa la mochila un gran angular para paisaje y arquitectura y un tele corto (70-200) que en este casome lo prestaba un compañero de viaje (bendita solidaridad entre fotógrafos).
Bueno, todo esto y muchas ganas de disfrutar, eso es lo más importante.
Lugar de la toma: Perú, agosto 2010.
Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
martes, 26 de octubre de 2010
Ciudad, luz y contraste
Puno desempeña para Perú el papel que hace Copacabana para Bolivia: puerta y valuarte turístico para visitar el lago Titicaca. Las ciudades en sí nada tienen que ver la una con la otra, de hecho durante el viaje de cuatro horas, las diferencias de un país respecto al otro ya se pueden observar desde la ventanilla del autobús. Bolivia queda atrás, en efecto, entramos en otro nivel, incluso bromeamos como si hubiéramos pisado tierra europea. Pero las raíces (quechua, aimara y culturas precolombinas), las creencias (arraigadas en el culto a la tierra y los elementos de la naturaleza), e incluso los problemas a los que se enfrentan las clases populares, son idénticos. En este aspecto poco ha cambiado el paisaje social.
Lugar de la toma: Bolivia, agosto 2010.
Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
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