Un espacio dentro de una fantasía, un lugar que ya no se distingue significativamente de otros que frecuentemente observo en fotografías publicadas digitalmente en las redes sociales. Creo que he escrito sobre esto alguna otra vez, y continúo pensando que mis instantáneas no poseen la importancia necesaria como para demorarme en exceso durante la toma, algo así como construirla meticulosamente, y tampoco creo que tengan el interés imprescindible para ocupar un espacio considerable en el mundillo este de las publicaciones. Y así, procuro dejar “aire”, distancia, tiempo entre los post, aunque tal vez no el suficiente. Entonces me suelo preguntar: ¿cómo puedo avanzar para que mi “voz” como fotógrafo encuentre un espacio propio?, ¿acaso es necesario?. En última instancia, considero que la fotografía tiene un significado personal, íntimo y, quizás, único. Los observadores, los espectadores de la fotografía, solo interpretan e imaginan. Entonces, ¿qué me impulsa a compartir mis imágenes? ¿Qué nos motiva a tant@s a inundar la red con infinidad de fotografías?. Martes de dudas y el calor continúa.
