__
Un fin de semana de reuniones con amigos y comidas con familiares, que también amigos. Esas cosas de los compromisos, pero placenteros, relajantes, de esos momentos que gusta compartir de vez en cuando. Como los instantes que se suceden en un café concreto al que apetece volver. Lugares donde dejar pasar el tiempo nada más que por el placer de mirar, observar y anotar con el pensamiento cada uno de los gestos, de las miradas y las situaciones. Si ese día llevo la cámara el placer es doble, como una buena comida junto a amigos y familiares, siempre placenteras, siempre distendidas.
