Yo diría que es volver a la esencia de lo básico, volver a sentir, sin prisas, lo que nos depara el día, sin juicios de valor ni ideas preconcebidas. Aceptarnos y adaptarnos. Volver a caminar bajo la lluvia con una sonrisa de felicidad.
Caminar bajo la lluvia sin prisas es un placer que solemos olvidar por el 'corre corre' diario. Tu fotografía captura ese instante de sosiego de forma magistral; el reflejo y la actitud de la mujer transmiten esa plenitud de la que hablas. Un abrazo.
No sé que es más difícil, aceptarnos o adaptarnos...
ResponderEliminarEstos suelos mojados son magníficos.
Aferradetes, Ángel.
Difícil dicotomía. Un abrazo
EliminarMe encanta la foto... y además en mi "pueblo".
ResponderEliminarUn fuerte abrazo Ángel
Claro que sí Josep. Un abrazo
EliminarLinda foto. Te mando un beso.
ResponderEliminarGracias, un abrazo
EliminarCaminar bajo la lluvia sin prisas es un placer que solemos olvidar por el 'corre corre' diario. Tu fotografía captura ese instante de sosiego de forma magistral; el reflejo y la actitud de la mujer transmiten esa plenitud de la que hablas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias Jordi, un abrazo
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