miércoles, 3 de febrero de 2010

La entrada






























Si hay algo que no se debe dejar de hacer en París, eso es sin duda visitar el Louvre, tal vez la pinacoteca más importante del mundo.
Incluso atravesar el umbral de una de sus puertas principales promete. La controversia está servida, yo tan sólo diré que a mi, las pirámides del Louvre, me fascinan.

Lugar de la toma: París. Abril 2006

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. Focal  35 mm Diafragma f/4,5. Obturación 1/800s. ISO 200.

domingo, 31 de enero de 2010

Pintores en Montmartre























Todas las grandes ciudades del mundo, tienen una calle o plaza (por lo menos) donde es habitual ver pintores. No es nada novedoso, estoy de acuerdo, pero no me negaréis que si alguna ciudad es sinónimos de arte, de vanguardias pictóricas, esa ciudad es indiscutiblemente París. ¿Os imagináis pasear por sus calles, allá por los inicios del siglo XX, entrar en una galería y disfrutar de un arte vanguardista que convulsionó el mundo entero?.

Lugar de la toma: París. Abril 2006

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. Focal 70 mm Diafragma f/5. Obturación 1/100s. ISO 200.

sábado, 30 de enero de 2010

Palabras de recuerdo





















Hay palabras evocadoras de momentos inolvidables, que con tan sólo nombrarlas nos traen recuerdos, vivencias, o simplemente permiten imaginar mil historias, que seguramente en alguna ocasión hemos oído o leído.
Hay fotografías que las nombran, sin apenas conocer el lenguaje, tan sólo con los signos tipográficos más simples de una escritura.
Hay veces que observando una sencilla fotografía me doy cuenta de la necesidad de soñar.

Lugar de la toma: París. Abril 2006

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
Nikon D70s. 17-50 f/2,8G. Focal 56 mm Diafragma f/9. Obturación 1/250s. ISO 200.

jueves, 28 de enero de 2010

Sacré Coeur























En funicular o bien subiendo las escaleras, siempre es una sorpresa descubrir la belleza del Sagrado Corazón, situado en la parte alta de la colina donde se sitúa el bohemio Montmartre.
En días soleados esta basílica, luce resplandeciente, pero París guarda sorpresas incluso en los días más grises.
Las dos fotografías que subo están realizadas en días consecutivos, la luz bajo el manto de nubes plomizas, tiene una fuerza que sobrecoge el alma, por otro lado, el cielo azul intenso hace brillar el Sagrado Corazón descubriendo hasta el último rincón de Montmartre.

Dedicado a dos viajeros muy especiales que paran estos días por Barcelona.

Lugar de la toma: París. Abril 2006

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.

Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G.
Focal 44 mm. Diafragma f/10. Obturación 1/500s. ISO 200.
Focal 22 mm. Diafragma f/5,6. Obturación 1/400s. ISO 200.

martes, 26 de enero de 2010

Desde el cielo





















Me siento como un niño aquí arriba. O mejor, como un Dios, con el mundo a mis pies, tratando de tú a estos seres fantásticos, ahora inertes vestigios de tiempos pasados de poder y dominación sobre la tierra. Demonios, duendes, gigantes deformes, mezclas imposibles de aves y mamíferos terrestres. Siempre al acecho siempre expectantes, a punto de renacer.
Me siento como un niño aquí arriba, porque he podido jugar a soñar que formaba parte de su mundo, que veía por sus ojos, que sentía a través de los poros de su piel de terracota.
Me siento como un Dios por compartir estos momentos con los seres más excepcionales de esta gran construcción.

Vosotros, mortales, me entenderéis.

Lugar de la toma: París. Abril 2006

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. Focal 24 mm. Diafragma f/6,3. Obturación 1/320s. ISO 200.

domingo, 24 de enero de 2010

Notre Dame






























Siguiendo por una orilla del Sena, en medio de la “Isla de la Cité”, se levanta majestuosa, aunque mi atención recae en un puesto lleno de reproducciones de cuadros ... allí encuentro la luz y el color que me faltan ese frío y gris día de Abril.

En París siempre hay luz y color, incluso los días más fríos, grises y lluviosos.

No era mi intención, pero he recuperado algunas tomas de este viaje por París y las iré subiendo estos próximos días. Si aburro me lo decís, que para eso hay confianza.

Lugar de la toma: París. Abril 2006

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. Focal 27 mm. Diafragma f/5. Obturación 1/500s. ISO 200.

jueves, 21 de enero de 2010

Movimiento, luz y color.




















No me puedo reprimir y subo una segunda toma relacionada con la luz, París y el color. Por favor no me lo tengáis en cuenta, tomadlo como una debilidad, mi debilidad ... pero, ¿quién no se rinde ante la magia de París?

Lugar de la toma: París. Abril 2006

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. Focal 18 mm. Diafragma f/22. Obturación 1s. ISO 200. Trípode.

martes, 19 de enero de 2010

Lights. Paris, Je t'aime




Con la excusa de aceptar la invitación que la web VFXY lanza esta semana, sobre el tema “luces”, he rescatado una imagen de una serie tomada unos años atrás, en una visita a París. Porque si de luces hablamos, ninguna ciudad representa la luz como París. Las luces de la noche parisina visten a la ciudad de bohemia, distinción, elegancia, romanticismo, ... todo un símbolo lleno de referencias y matices culturales, que todos, en algún momento, hemos hecho nuestro.
“Luces. La luz es el brillo que te permite ver las cosas. La luz proviene de fuentes como el sol, la luna, las luces, y el fuego”.

Lugar de la toma: París. Abril 2006

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. Focal 52 mm. Diafragma f/8. Obturación 2s. ISO 200. Trípode.

domingo, 17 de enero de 2010

El caso de la pintada vengativa




No es un gran graffiti, lo sé. Tranquilamente podemos afirmar que es una pintada sin más, una manera gamberra de ensuciar una pared. Pero hay algo más. Me llamó la atención porque me pareció el grito desesperado de un cliente insatisfecho, de lo que quiera que sea el negocio que denuncia.

Curiosa manera de exigir la hoja de reclamaciones, me dije.

Inmediatamente me vino a la cabeza una idea totalmente opuesta, ¿y si fuera una oscura estratagema?, alguien de la competencia con pocos escrúpulos, por ejemplo. Qué terrible publicidad para este buen hombre, ¡y en plena crisis!.

De inmediato me lo imaginé preguntándose angustiado la causa del estrepitoso descenso en las ventas. Y lo que es peor, para cuando se percatara de que la nefasta pintada era la causante de la quiebra de su pequeña empresa, ya sería demasiado tarde. ¡Joder!, con mujer y tres hijos (estoy convencido que tiene tres hijo, por lo menos), ya los veía desahuciados por no poder afrontar las deudas, en la calle, ¡¡¡pero si no hay puentes suficientes en Madrid donde cobijarse!!!!, están todos tristemente completos (eso lo he visto en el programa de Cuatro "Callejeros").

Me noté la tensión a 100, pura angustia ¡¡y con lo hipocondriaco que soy!!. Decidí atajar la cuestión con valentía. Plantarme en la puerta de este hombre y ponerle en aviso de la terrible pintada que ponía en entredicho la honestidad de su negocio.

- Para, para, ¿no crees que estás exagerando? ... si tal vez tengas razón, definitivamente estoy exagerando.

Opté entonces por la investigación científica, al más puro estilo CSI. Con la punta de un bolígrafo rasqué la pintura del graffiti, la analicé todo lo minuciosamente que supe, y llegué a la liberadora conclusión de que era pintura bastante antigua. Bueno, me dije, la pintada no es reciente, seguro que el afectado ya la ha visto, si no ha hecho nada por borrarla es que le da igual. Y si a él le da igual, que hago yo metiéndome en este lío.

Me alejé de allí, en mi cabeza todavía revoloteaban mil ideas confusas, aceleré el paso, ya llegaba tarde a trabajar. Me fijé en el bolígrafo que me había servido de instrumental de investigación. La punta había desaparecido, había quedado hecho una piltrafilla el pobre. ¡¡Coño, pues sí que estaba seca la pintura esa!!.

Lugar de la toma: Madrid. Diciembre 2009

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
Nikon CoolPix 5900. f/2,9. Obturación 1/100s. ISO 64

miércoles, 13 de enero de 2010

Amanecer blanco, la ciudad despierta







Y como un día más, la ciudad poco a poco despierta.
Atrás dejo el parque nevado, los edificios dibujan en el horizonte perfiles de cómoda civilización.
Por un instante me detengo al lado del cartel, su situación es la misma de cada día, pero siempre que paso a su lado lo observo como si fuera la primera vez. Regado con agua regenerada, anuncia.

Lugar de la toma: Madrid. Enero 2010

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
Nikon D70s. 17-50 f/2,8G.
Focal 17 mm Diafragma f/9. Obturación 1/200s. ISO 200.
Focal 17 mm Diafragma f/8. Obturación 1/160s. ISO 200.

martes, 12 de enero de 2010

Nieve blanca, dorado amanecer







Justo el momento en el que el sol rozaba el parque nevado, en ese preciso instante, fugaz, irrepetible, me sentía capaz de superar cualquier adversidad. Ese día sería excepcional, no podía ser de otra manera.

Lugar de la toma: Madrid. Enero 2010

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
Nikon D70s. 17-50 f/2,8G.
Focal 17 mm Diafragma f/6,3. Obturación 1/125s. ISO 200.
Focal 17 mm Diafragma f/8. Obturación 1/200. ISO 200.

lunes, 11 de enero de 2010

Frío intenso, nieve blanca






Comprendo los inconvenientes que causa, más si cabe en una gran ciudad, pero lo admito, me encanta la nieve. Me priva subir a la montaña nevada, andar con las raquetas por medio de laderas de nieve virgen, sentir el sonido hueco que producen las pisadas, el aire frío en la cara, ...
... Pasear muy de mañana, recién amanecido, por un parque nevado me produce esas mismas sensaciones.

Lugar de la toma: Madrid. Enero 2010

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
Nikon D70s. 17-50 f/2,8G.

Focal 17 mm Diafragma f/5. Obturación 1/160s. ISO 200.

Focal 19 mm Diafragma f/5,6. Obturación 1/125s. ISO 200.