__
Encontré este grafiti en una entrada de garaje. Había pasado por allí en muchas ocasiones pero no reparé en él, o simplemente era reciente. Suelo pararme justo en frente y hacer algunas fotografías. También espero y dejo pasar alguna persona, hasta que se cruza alguien que despierta mi interés. Fotografiar estas escenas es bastante sencillo, solo es necesario algo de paciencia. La gente pasa justo delante de un estremecedor grafismo sin percatarse de nada más que su propio mundo. Quizás ya nada despierte nuestra atención. Quizás esa parte del cerebro, el substrato consciente, sea demasiado poderosa. Esa misma parte que condicionada por comportamientos previstos, es ajena por completo a la capacidad de soñar. Estamos dominados por el mandato comercial, por lo que de nosotros esperan día a día la “superestructura social”. La explosión interior, la actitud rebelde e inesperada quedó proscrita hace tiempo. Ahora lo diferente llena estadios o copa la Prime Time de las distintas cadenas de TV.

No hay comentarios:
Publicar un comentario