domingo, 2 de agosto de 2009

Road Movie. Final de un viaje

















Naturaleza, vida salvaje, parajes en estado puro, ... pero Alaska también es el resultado de las acciones del hombre blanco sobre un estado virgen, con todas las contradicciones que eso supone. Por desgracia, en un lugar donde el equilibrio natural es tan sumamente delicado, los interese económicos en la explotación petrolífera (por ejemplo), pueden dar al traste con la “última frontera”.
Pero mis últimas sensaciones sobre Alaska no quiero que sean amargas. Tal vez diferentes, como si fuesen extraños fotogramas arrancados de una Road Movie setentera, donde el polvo del camino se mezcla con la música emanada de afiladas guitarras.
Os dejo pues con esta otra parte de mi viaje, lejano en el tiempo, allá por 2006, pero muy cercano en mi memoria.
Esta entrada la dejé programada el sábado antes de salir hacia Buenos Aires, puerta de entrada a nuestra particular ruta por la Patagonia y Tierra de Fuego. Desde allí espero poder contar algo de lo que nos acontezca en esta nueva aventura y seguir vuestros blog. Espero que me sea posible.

Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. ISO 200.

jueves, 30 de julio de 2009

Osos y otras especies















Estacionar la auto-caravana en las zonas de acampada en medio del bosque fue uno de los auténticos placeres de este viaje. Te sientes en medio de la naturaleza, y aunque los servicios son extremadamente escasos, en ocasiones reducidos a una simple letrina, se compensa con la sensación de libertad que produce. En lugares así es donde nos fue más fácil observar caribous, nutrias de mar, moose (alce de Alaska) y ....¡osos!.
Cuando tienes un oso grizzly en frente a unos escasos 100 metros, mirándote, os aseguro que el subidón de adrenalina no lo supera ningún deporte de aventura, por mucho riesgo que entrañe su práctica.
Lamentablemente no estuve muy acertado con la cámara. En ocasiones me temblaba el pulso por pura emoción y en otras ocasiones me temblaba por ... en fin me temblaba.

Alberto, esta entrada va por ti, que la disfrutes chaval.

Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. ISO 200.

martes, 28 de julio de 2009

Desde el aire, a la altura de las montañas











Alaska es la viva expresión de la naturaleza en esencia pura. La enormidad de su territorio, casi virgen, y lo limitado de la red de carreteras, obliga, en más de una ocasión, a utilizar los taxis aéreos, pequeñas avionetas preparadas para despegar y tomar tierra en casi cualquier lugar.

Wrangell - St Elias, National Park es frontera natural con Canadá, sobre volarlo en uno de esos aparatos es toda una experiencia de las que no se olvidan jamás. Sentir el frío cuando rozas sus cumbres, te hace pensar que con tan sólo alargar la mano podría acariciar sus nieves perpetuas, o tal vez, peinar con los dedos alguna de las colas de agua de las inmensas cascadas. Todo al alcance de la vista, todo para engrandecer el alma.

Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. ISO 200.