__
Lluvia, lluvia, prisas, prisas, lluvia y humedad. Todo se agita. Se estremece la calle delante del objetivo. La cámara se moja y el parasol mantiene la lente limpia a duras penas. ¡Qué difícil resulta fotografiar en medio de la lluvia!, pero ofrece tantas posibilidades: el movimiento, las texturas, las capas superpuestas y la gente a su aire, sin preocuparse demasiado por mi presencia en la acera con una cámara en la mano. ¡Tengo que volver!, me digo mientras edito esta fotografía. Veamos la previsión de la meteo, ¿para cuando lluvias?.

Angel fantástica la foto. Un saludo.
ResponderEliminarGracias Ana. Un abrazo
EliminarCon la lluvia, todo se acelera. La imagen es dinamismo puro y capta perfectamente las prisas de la gente con la calle absolutamente mojada.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo Ángel
Gracias Josep. Un abrazo
EliminarCalada hasta los huesos, pero que no falte la música... casi, casi, como tú con tu cámara... ;-)
ResponderEliminarMagnífico "clic".
Aferradetes, Ángel.
Es curiosos este mundo y sus gentes ;-)
EliminarComo dice Josep, con la lluvia todo sucede más deprisa, como queriendo evitar lo inevitable. Y entonces, la gente pierde un poco esa postura en la que mostramos una imagen cuidada que habitualmente , en situaciones más favorables mantenemos. Bajo la lluvia caminamos queriendo evitar los desperfectos que ésta nos ocasiona y entonces todo transcurre de manera dinámica, acelerada. Para el fotógrafo no resulta cómodo permanecer bajo la lluvia y eso concede valor a la toma, eso y la emoción de sentirse en esa situación adversa pero gratificante.
ResponderEliminarUn abrazo Ángel
Bien descrito Luis. Un abrazo
Eliminar