jueves, 2 de julio de 2009

Tiempos de espera. Un largo recorrido



Cuando finalizo una serie me queda como una vacío ... rompo una dinámica con la que me había familiarizado y me resultaba fácil seguir. Entonces tengo que cambiar esquemas, pensar en nuevas historias narrables a través de imágenes y de alguna palabra enlazada con más o menos fortuna.
Y entre serie y serie están esos tiempos muertos, lapsos que pueden prolongarse durante semanas, donde los post no tienen una dinámica de continuidad, resumiendo, que cada uno es de su padre y de su madre.
Pues así estoy ahora, en uno de esos lapsos de tiempo, intentando decidirme si pongo una fotografía y con que palabras la apoyo. Y de lo que me doy cuenta es que esta entrada comienza a alargarse peligrosamente, y se aleja del puro formato de fotoblog.

¡Bueno, ya está bien!!!!

Me decido por algo veraniego (¡qué imaginación!), sí, como algo playero, por ejemplo: ¡una fotografía de Fuerteventura!.
Pertenece a una pequeña colección que hice el verano pasado. Son tomas algo distintas y se alejan un poco de la idea de sol y playa asociados al nombre de la isla. En fin que os dejo con la otra Fuerteventura.

Nikon D70s. Objetivo 12-24 mm f/4D. Focal 12mm. Diafragma f/9. Obturación 1/320s. ISO 200.

martes, 30 de junio de 2009

Faunia VIII (el final)



Me despido de Faunia y de este singular safari fotográfico. Dejo a mis bichos tranquilos, los libero de los encuadres y las poses forzadas, y me hago una promesa: los próximos animales que fotografíe deberán estar en libertad. Todo un reto, (... lo mismo te has pasado, que te pones ha hablar y se te va la olla ....).
Y os dejo el ave que me resulta más simpático, el tucán.

Nikon D200. Objetivo 70-200 mm f/2,8G. Focal 200 mm. Diafragma f/2,8. Obturación 1/400s. ISO 400.

domingo, 28 de junio de 2009

Los años decisivos







Pasear entre las fotografías de Dorothea Lange (Museo Colección ICO, Photoespaña, Madrid), es trasladarse a través del tiempo, sentir el polvo de la carretera y ver pasar una secuencia de escenas que dibujan a la perfección la Gran Depresión de los 30 en Estados Unidos.
No es una exposición fácil de ver, más en estos tiempos de crisis, pero es especialmente impactante descubrir la entereza y sensibilidad que tiene Dorothea Lang para reflejar, en sus fotografías, el sufrimiento de las clases desposeídas, de los parados, de aquellos que han perdido lo poco que tienen, el inevitable éxodo que produce los tiempos de sequía y hambruna entre los campesinos del sur o asistir a la demencia social que fué el internamiento en campos de refugiados, de la población de origen japonés, tras el bombardeo que sufrió Estados Unidos en Pearl Harbor.
Sin duda merece ser visitada.

Subo algunas fotografías que tomé durante el recorrido por la exposición, y que tan sólo muestran unos instante efímeros, lejos de la intensidad y agitación que produce la visita.

Nikon D70s. Objetivo 50 mm f/1,4D. Focal 50mm. ISO 200.