viernes, 13 de noviembre de 2009

Ya está aquí el Otoño!! (3/4)




Tendido en el suelo se tiene otra perspectiva muy diferente de todo lo que nos rodea, es como si de repente nos diéramos cuenta de esos problemas que no nos afectan directamente y que, a diario, ignoramos o no prestamos la atención debida. El mundo es muy distinto aquí abajo. El sufrimiento, la alegría, la esperanza, la rabia, la ilusión, son conceptos tangibles, muy reales, con los que se convive habitualmente, aquí, a ras de suelo. Por encima de mi cabeza, allá en las alturas, flotan palabras, muchas promesas incumplidas, teorías casi divinas, flota la insolencia, el desprecio y la desconfianza. Aquí tumbado, sintiendo la vida a ras de suelo, el aire es fresco, los aromas, intensos, parecen tan sinceros, tan verdaderos, ... ¡son verdaderos!. Aquí tumbado debo pasar más tiempo.

Lugar de la toma: Navamojada. Ávila. Noviembre de 2009

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
Nikon D200. Objetivo 70-200 f/2,8G. Focal 200 mm. Diafragma f/5. Obturación 1/640s. ISO 100.
Flash

jueves, 12 de noviembre de 2009

Ya está aquí el Otoño!! (2/4)




Ajusto el trípode a ras de suelo, coloco la cámara, para poder enfocar estoy tirado en medio de la hierva, aguanto el pulso, fijo la rótula, ... ¡¡¡ay mis rodillas!!!, no, si me refería a la rótula del trípode ... ¡joder qué montón de trastos!. Vuelvo a enfocar, ... ¡coño! ahora se levanta aire. Me da igual, DISPARO.
La siguiente seguro que sale mejor.

Lugar de la toma: Navamojada. Ávila. Noviembre de 2009

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
Nikon D200. Objetivo 70-200 f/2,8G. Focal 200 mm. Diafragma f/2,8. Obturación 1/320s. ISO 100. Flash

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Ya está aquí el Otoño!! (1/4)




Los que vivimos en una gran ciudad tardamos en percatarnos de los cambios de estación, por aquello del efecto invernadero, los microclimas urbanos y demás zarandajas. Y si además ando un poco despistado, ni me doy por aludido, vamos que ni con los anuncios de El Corte Inglés, que por cierto, cada vez son peores, ¡ah! qué estamos en crisis,... ¡ya!.

Para poder apreciar toda la intensidad del Otoño hay que salir al campo, subir una montaña o pasear por un bosque, así sí se aprecia, se disfruta, se vive.
La fotografía del post de hoy está tomada en Navamojada, un pueblecillo de Gredos cercano a Barco de Ávila. Como muchos otros pueblos de la zona, con la llegada del Otoño comienza un largo letargo a la espera de los calores y la vuelta de los veraneantes. Yo, en cambio, prefiero ir en estas fechas, cuando las callejuelas están vacías, la maleza ha invadido los caminos que bajan al río y el aire se siente frío y húmedo. Es ahora cuando su magia despierta, radiante, y me regala las mejores sensaciones.

Lugar de la toma: Navamojada. Ávila. Noviembre de 2009

Puedes ver la fotografía a pantalla completa haciendo “clic” sobre ella.
Nikon D200. Objetivo 12-24 f/4G. Focal 15 mm. Diafragma f/14. Obturación 1/5s. ISO 100.