domingo, 26 de julio de 2009

Prince William Sound









Desde la pequeña ciudad pesquera de Valdez en el sur de Alaska, partimos en embarcación para recorrer la bahía de Prince William. El día amaneció con una intensa niebla que fue disipándose según nos alejábamos de Valdez. Nuestro objetivo era avistar ballenas. Tengo que decir que nos quedamos con las ganas, al menos de ver la gran ballena gris, otras especies si pudimos ver, pero la ballena gris y la orca quedaron en espera de próximos viajes. Aún así fue un día que quedó grabado en nuestro recuerdo, por el paisaje, por la quietud de sus pequeñas islas, por el mar, en calma total, y por el intenso frío que hacía, sobre todo cuando navegábamos entre los glaciares que escupían sus enormes lenguas de hielo al mar, pausadamente, sin descanso.

Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. ISO 200.

martes, 21 de julio de 2009

Puro hielo



En estos momentos me encuentro ultimando los preparativos de un nuevo viaje. Aprovechando el período vacacional, el próximo día 1 de Agosto salimos (Teresa y yo) con destino la Patagonia Argentina, aunque pasaremos a Chile para disfrutar unos días de las Torres de Paine, casi la totalidad del viaje transcurre por tierras argentinas.

Lo peor es aclimatarse al invierno austral. Salimos de Madrid en plena canícula y trece horas después nos plantamos en medio del crudo invierno.

Y para ir cogiendo la temperatura adecuada, he pensado que nada mejor que cambiar de aires fotográficos, dejar atrás las soleadas playas de Fuerteventura y desplazarnos más al norte, mucho más al norte, donde la inmensidad no es un simple adjetivo, donde sentirse pionero es casi una obligación.

En 2006 viajamos a Alaska, hicimos un recorrido en auto-caravana por aquel estado.
En los próximos días iré subiendo alguna fotografía de aquella aventura. Y como por algo tengo que empezar, nada mejor que puro hielo.

Nikon D70s. Objetivo 18-70 mm f/3,5-4,5G. Focal 18 mm. Diafragma f/6,3. Obturación 1/640s. ISO 200.

domingo, 19 de julio de 2009

Con toda naturalidad



Lo cotidiano frente a la maestría del trabajo de encargo. Me ha sorprendido gratamente la faceta, para mi por completo desconocida, de Annie Leibovitz (Sala Alcalá 31, Madrid, Photoespaña 2009), para fotografiar la esencia de la intimidad. Una exposición imprescindible, que sin olvidar algunos de sus trabajos más representativos como retratista mundialmente reconocida, se detiene pausadamente en la vida de la fotógrafa. Una cuidada selección realizada por la propia autora, donde me llama la atención especialmente, la forma de fotografiar a sus familiares y amigos. Momentos cotidianos, sutiles, delicados, trágicos, terribles, se mezclan con toda naturalidad para deleite de todo aquel que quiera disfrutar con las fotografías de toda una vida.

La Sala Alcalá 31 tiene más vigilancia y medidas de seguridad que el propio Pentágono. La Comunidad de Madrid se ha volcado con esta sala de exposiciones, creo sinceramente que en el subsuelo de este edificio se cuece algo gordo ... pura teoría de la conspiración ¡!. La cámara, ... ni se me ocurrió llevarla.

Nikon D200. Objetivo 17-50 mm f/2,8G. Focal 50 mm. Diafragma f/6,3. Obturación 1/100s. ISO 800.