lunes, 8 de septiembre de 2014

El puesto de fruta


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Manhattan, Nueva York, 2013
Tomar la fotografía a través de la ventana de una cafetería, o incluso la ventanilla de un coche, procura instantáneas diferentes, donde los espacios amplios con tonos planos, juegan un papel fundamental. Por una parte transmiten la sensación de lo fugaz y ese componente de indiscreción tan interesante. Por otro acercan la fotografía a la abstracción en pintura, donde las masas de tonos planos suelen superponerse. Además añaden las imperfecciones del propio cristal, creando texturas que suelen ser muy atractivas.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Quiero sentir tu presencia


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Paris 2011, sobre un puente en el Sena.

Este tipo de fotografía requiere buena dosis de paciencia y cierto descaro, pero creedme si os digo que me resultan complicadas, mi timidez es crónica.

Suelo acercarme sin disimular la cámara, me sitúo como un paseante más, otro turista, un viajero despistado. En este caso incluso me agaché un rato, como contemplando a los paseantes. Esperé hasta que la chica del centro se volvió hacia mi, supongo que ella también tenía curiosidad, en ese instante apreté el obturador y seguí un rato más observando a los paseantes.


sábado, 6 de septiembre de 2014

Plácido verano

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Manhattan, Nueva York, 2013

Nueva York puede ser una ciudad muy calurosa durante los meses de verano. Los neoyorquinos lo compensan con buena dosis de humor e ingenio. También facilita la cosa del calor, la cantidad de plazas, zonas verdes y parques repartidos, tanto en las islas como en la parte de continente que pertenece a la ciudad. Y si todo falla siempre puedes refugiarte en un vagón de metro (el aire acondicionado es gélido) o en cualquier tienda a curiosear un rato.

Cuando pasé al lado de la fuente, había gente refrescándose y unas pocas personas repartidas sentadas. Me fijé en este hombre que descansaba tranquilamente y que se me antojó el ejemplo perfecto de la relativa placidez que se vive en cualquier espacio verde de la ciudad. Busqué el encuadre más satisfactorio donde pudiera incluir la fuente y los espontáneos bañistas. Después de la toma solo quedaba relajarse como un neoyorquino más.