__
Sin ser humana me atrajo la atención. Sentada junto al velador, como esperando el servicio de camarero, pasando agradablemente la media mañana. La imaginación es muy poderosa y esta cosa a la que llamamos fotografía, invita frecuentemente a soñar. El poder de la autosugestión, como cuando era niño e imaginaba escenarios fantásticos donde situar historias inventadas. Entonces quizás la fotografía sea esa puerta secreta que nos comunica con un pasado cargado de fantasía, con aquellos buenos momentos de nuestra niñez que casi tenemos olvidados por causa de una vida en exceso “adulta” y llena de obligaciones, con frecuencia no tan importantes como para olvidar esos pequeños momentos de la vida que tantas satisfacciones aportan.

Yo creo, Ángel, que la fotografía es un compendio de nuestra infancia y de todas las demás etapas por las que hemos pasado y de las que han ido quedando posos en ese pequeño rincón que nos habita.
ResponderEliminarAbrazo
Algo así, si. Somos el componente de muchos "yo" y también se refleja en como fotografiamos. Un abrazo
EliminarLástima que no era real, hubiera sido el reclamo perfecto. De todas maneras, la fotografia siempre invita a imaginar mundos llenos de fantasia.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo Ángel
Pues si, ya hubiera sido la leche. Un abrazo Josep
EliminarThere’s a fantastic, surreal melancholy in this image. The stark contrast between the warm café sunlight and the frozen elegance of the figure creates a beautiful, lingering sense of waiting for a guest who will never arrive.
ResponderEliminarA hug.
A lovely read, full of nuances and insights. Hugs
EliminarLa imaginación es el mayor poder que poseemos, podemos hacer viajes tan lejos como queramos, como inventar personajes que son capaces de cualquier cosa y si lo "aprovechamos" al fotografiar, surge la magia.
ResponderEliminarAferradetes, Ángel.
Tenemos tanto de qué alegrarnos y celebrar.... y estamos a la vez tan perdidos (como civilización). Un abrazo Paula
Eliminar